SILENCIO BLANCO
| Archivo personal H.S. |
Ocultarse tras una máscara serena para curar sus cuerpecitos, anhelando que el amor los salve de ese laberinto de muros blancos y silencios de noche, de pasos fantasmas, enfermeras y agujas.
Tras las puertas sin umbral, el frío escuálido de las horas avanza con doloroso pesar. Tras las puertas siniestras, las voces apagadas anuncian una espera interminable. Ascensores vacíos recorren los pisos repletos de fantasmas y llantos. Hombres sin rostro, llenan los espacios con murmullos y miradas vigilantes.
De repente, en la penumbra, una puerta se abre y se alimenta la esperanza, un sacerdote con túnica impecable anuncia un diagnóstico de salvación. Otras veces, todo está impregnado de un silencio blanco, todo está tan quieto que ni la muerte se asoma a dar su veredicto.
H.S.
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