EL OJO EN LA AGUJA
Las manos de un artesano sin fortuna
buscan el signo entre escombros y sombras.
Los dedos empuñan la lanza del destino:
El hilo invisible que nos une lo hará siempre.
La paciencia teje siluetas de olvido
oficio laborioso
el de enhebrar presagios
enlazar retazos de alma
bordar los recuerdos para dar vida al silencio
un llamado a la calma.
El pensamiento es la aguja que va y viene
llevando tras de sí las coordenadas de un camino incierto.
Clavo el ojo en la aguja,
la aguja hallada en un pajar de dudas.
H.S.
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